Inicio > Ciencia Ficción, Libros, Reseñas > [Reseñas] Estación de tránsito

[Reseñas] Estación de tránsito

Título: Estación de tránsito

Autor: Clifford D. Simak

Año: 1963

Editorial: Martínez Roca / Super Ficción

Año de edición: 1980

Nº de páginas: 185

Clifford D. Simak fue uno de los destacados escritores de ciencia ficción del siglo XX, quizá no tan conocido fuera de los aficionados al género, pero sí alabado dentro del mismo.

No había podido leer nada escrito por Simak, pero si que había leído buenas críticas sobre la novela que nos ocupa, ganadora además, del premio Hugo en el año 1964 y también sobre su novela Ciudad. Hace poco conseguí este ejemplar de segunda mano, ya que es una edición de 1980 y le pude dar una oportunidad al autor.

La novela empieza de forma curiosa, ya que nos cuenta una batalla en la que lo más destacable es la supervivencia del soldado Enoch Wallace. Posteriormente, con la acción centrada ya casi cien años después de la batalla, un agente de la C.I.A. se encuentra investigando a un hombre que vive recluído y que parece no envejecer nunca. Además vive de forma muy rudimentaria, al estilo de muchos años atrás.  Ese hombre resulta ser Wallace.

Una vez hecha esta introducción, el libro se mete casi de lleno en la vida de Wallace, que resulta ser el guardián de una estación creada en La Tierra, para que alienígenas de infinidad de mundos distintos puedan pasar por ella en su camino hacia otros mundos.

Mientras se mantenga dentro de la estación, Wallace no envejecerá y tendrá la ocasión de conocer gran cantidad de especies distintas e incluso trabar amistad con algunos de ellos. Éstos a su vez, le dejarán obsequios como motivo de agradecimiento hacia su labor.

Y esta es, sin duda, la parte más interesante del libro. La forma en que un ser humano asume que la vida no se acaba en La Tierra, sino que ésta solo es una insignificante parte del universo y a la que todavía le queda mucho para llegar a equipararse a otros mundos mucho más desarrollados y los contactos con razas distintas, cada una con sus costumbres y sus extraños artilugios.

Y digo que esta parte es la interesante, porque la historia que Simak introduce para darle un poco más de vida al libro, lo que hace es empobrecer el mismo. Una historia sosa y poco creíble, con un desenlace aún más decepcionante que la misma, si cabe.

Es una pena, porque algunas de las ideas que aporta el autor son muy buenas, pero esa historia rápida y atropellada con ese final no hace sino empañar lo que podría ser, a mi entender un libro bastante notable.

En definitiva, me quedo con las buenas ideas planteadas por Simak y con su desarrollo en algunos momentos del libro, que son francamente buenos, pero no puedo catalogar la obra como una de las grandes del género.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. 30/01/2010 a las 17:56

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: